La Canarinha y los Leones del Atlas protagonizan este sábado uno de los partidos más atractivos de la fase de grupos, con el liderato del Grupo C en juego.

Brasil y Marruecos disputarán este sábado en el estadio MetLife de Nueva Jersey uno de los encuentros más esperados de la primera fase del Mundial 2026, en un choque que enfrenta a la selección más ganadora de la historia contra una de las revelaciones más sólidas del fútbol internacional.
Ambos equipos parten como favoritos para avanzar a la siguiente ronda dentro del Grupo C, que completan Escocia y Haití, por lo que el resultado podría resultar determinante en la lucha por el primer lugar de la llave.
La selección brasileña llega a la Copa del Mundo con el objetivo de conquistar el ansiado hexacampeonato y poner fin a una sequía mundialista que supera las dos décadas. La última vez que levantó el trofeo fue en Corea-Japón 2002.
El proceso de renovación encabezado por Carlo Ancelotti desde mayo de 2025 ha devuelto parte de la ilusión a una afición golpeada por las eliminaciones en cuartos de final de Rusia 2018 y Catar 2022. Sin embargo, el equipo todavía presenta dudas defensivas tras recibir 10 goles en sus últimos siete compromisos.
La principal incógnita brasileña sigue siendo Neymar. El capitán de la Canarinha continúa recuperándose de una lesión de grado II en el gemelo derecho y prácticamente está descartado para iniciar el torneo como titular.
Ante su ausencia, la responsabilidad ofensiva recaerá en figuras como Vinícius Júnior, Raphinha y Matheus Cunha, quienes liderarían el ataque en el primer once mundialista de Ancelotti.
“Llegamos con confianza. Por los entrenamientos, por el trabajo, por la calidad y por lo que estamos llegando a ser como equipo. Esperamos que todo eso dé sus frutos ya en el primer partido contra Marruecos”, aseguró el guardameta Alisson Becker.
En defensa, Brasil también sufrió un contratiempo con la lesión del lateral Wesley durante el amistoso frente a Egipto. La baja obligó a Ancelotti a convocar de emergencia al mediocampista Éderson, mientras Danilo y Alex Sandro asumirían las bandas defensivas.
Por su parte, Marruecos busca ratificar el crecimiento que lo llevó a firmar una histórica participación en Catar 2022, donde alcanzó las semifinales y terminó en la cuarta posición, el mejor resultado de una selección africana en la historia de los Mundiales.
La escuadra dirigida por Mohamed Ouahbi llega invicta desde que el técnico asumió el cargo en marzo de este año. Bajo su conducción acumula tres victorias y dos empates en cinco partidos amistosos.
No obstante, los africanos afrontarán el compromiso con dos bajas sensibles. El delantero Ez Abde y el defensor Nayef Aguerd quedaron fuera de la Copa del Mundo debido a problemas físicos, reduciendo las variantes de un equipo que basa gran parte de su propuesta en la solidez defensiva y los rápidos contragolpes.
“Perderme un torneo tan importante es un golpe muy duro, y no voy a negar que duele. Pero en los momentos difíciles es cuando más valor tiene la fe, la paciencia y la gratitud”, expresó Ez Abde en sus redes sociales tras confirmarse su ausencia.
Marruecos mantiene como principales referentes a Achraf Hakimi, Brahim Díaz y Yassine Bounou, pilares de una generación que aspira a volver a sorprender al mundo y competir de tú a tú frente a una de las selecciones más poderosas del planeta.
El duelo en Nueva Jersey marcará una de las primeras grandes pruebas para ambos aspirantes al título y ofrecerá una medida real de sus posibilidades en una Copa del Mundo que apenas comienza.

FAS - AGU